Todo el claustro está implicado en esta tarea que se convierte en reto cada día. Además nos asesoran y trabajan a pie de aula especialistas en:
LA PERSONA EN EL CENTRO
SOMOS ÚNICOS SOMOS DIFERENTES
Si buscamos el significado de “diversidad” en el diccionario de la RAE, es definida como “1. Variedad, desemejanza, diferencia; 2. Abundancia, gran cantidad de varias cosas distintas”. Y de eso se trata, de ABUNDANCIA como prosperidad y RIQUEZA, en nuestra diferencia.
Todos somos ÚNICOS, diferentes y TODOS y cada UNO de nosotros somos ESPECIALES.
Cada mañana se abren las puertas de nuestro colegio. Cientos de inquietudes distintas entran e invaden nuestros patios, aulas, pasillos…
En Infantil, se escuchan sollozos, griterío, risas alocadas, canciones a todo pulmón, y ahí están ellos. Hay quienes están deseosos de entrar para contarle a su seño que “su pajarito se ha perdido”, otros en cambio, prefieren silencio, silencio adornado de gestos, miradas que se compaginan con un “yo te acompaño”.
A unos les gusta hacer puzzles, estar sentados ejecutando su inteligencia visoespacial durante un largo periodo de tiempo. Otros en cambio, prefieren correr, pillar, vueltas de campana, ahora me escondo, y aparezco detrás de mi amigo que viene detrás de mí, sin parar de ejecutar su habilidad kinestésica.
Unos demuestran un gran desarrollo motriz en la ejecución de trazos (levantados, dormidos… preescritura). Otros en cambio, identifican las letras sin apenas necesidad de trabajarlas. Hay quienes a nivel fonético, demuestran una gran habilidad, otros la alcanzan un poco más adelante.
Desarrollo cognitivo, social y afectivo, sensorial, psicomotor, comunicativo y lingüístico, estilos de aprendizaje… cada uno somos diferentes y a TODOS y CADA UNO se les acompaña en SU CAMINO.
En Primaria, llegan las mochilas cargadas de ilusiones nuevas y también de libros, carpetas, hojas de cuadritos, porfolio… unos demuestran gran potencial en matemáticas, otros en cambio, les cuesta pero tienen un alto nivel de creatividad que hace que vayan superando esas pequeñas pruebas. Está quien sigue sin parar de “moverse”, su inquietud es tan rebosante que no puede esperar su turno, otros en cambio, necesitan alguien quien les acompañe en el dictado o en la comprensión, durante el examen… Si analizamos una clase de cualquier ciclo de Primaria, no encontramos dos alumnos con las mismas habilidades.
Llegamos a la ESO. Tránsito a la nueva etapa, nos vamos “haciendo mayores”. Cambios evolutivos, emocionales,… pero siguen siendo nuestros niños. Unos se van decantando por las Ciencias, en cambio, a otros les fascinan los idiomas o la robótica con sus unidades de procesamiento… diferentes pero iguales. Hay quienes por su individualidad, necesitan un apoyo constante, otros siguen programas de refuerzo de instrumentales, esas que son esenciales para comenzar el CAMINO, ese que se nos presenta al final de esta etapa.
El tiempo pasa casi sin percatarnos. Y es en ese momento, cuando dejamos de sentir que los cursos, como años escolares, van sucediéndose casi sin darnos cuenta: despertador, uniforme, libros, tarea, extraescolares… En un momento todo se para y debo ELEGIR. Elegir mi camino, mi itinerario de BACHILLERATO… da igual porque TODOS y CADA UNO de nosotros tenemos nuestro camino y lo más importante es conocernos.